A Carlos Mario Londoño
Las bibliotecas solían ser lugares lúgubres llenos de mamotretos y amarillentos libros que en las más de las veces servían a los estudiantes para despachar tareas antes que para el disfrute de la lectura.
Con el desarrollo tecnológico, esta era de la información y la comunicación se convierte en una segunda Ilustración. El enciclopedismo es ahora renovado por la web permitiendo con la interactividad superar la apatía por el conocimiento promovida por los malos profesores y peores instituciones. Este aporte de la tecnología de la electrónica digital y los sistemas de información, aunada con los criterios arquitectónicos de espacio y confort con que se diseñan y construyen las nuevas bibliotecas, hacen que este puerto del conocimiento nos permita zarpar con un libro, de esta tierra que nos atraca, hacia mundos insospechados y maravillosos, al reino de la verdad y la fantasía.
En estos tiempos que no dejan de ser difíciles, cuando sigue siendo esquivo el lujo de un libro propio, es reconfortante encontrar una sala de lectura como la de la biblioteca de Comfama donde se siente un cierto calorcito, y no de la chimenea que aun no se enciende, como si el de la compañía de tan selectos libros, de tan buena edición y presentación, que es inevitable pensar que con esa máquina de papel en las manos, tengamos la posibilidad mágica de viajar a los tiempos míticos de la Odisea, a los misteriosos del Asno de Oro, a los épicos de Mio Cid, a los dantescos de la Comedia, a los caballerescos, a los quijotescos, en fin, a las miliunochescas historias de héroes, villanos e hidalgos; y que al final de ese sueño donde fuimos alguna vez caballeros derrotados, podamos volver reconfortados a la dura realidad y seguir ejerciendo,heroicamente, el destino de un humilde pastor de cabras.
Las bibliotecas solían ser lugares lúgubres llenos de mamotretos y amarillentos libros que en las más de las veces servían a los estudiantes para despachar tareas antes que para el disfrute de la lectura.
Con el desarrollo tecnológico, esta era de la información y la comunicación se convierte en una segunda Ilustración. El enciclopedismo es ahora renovado por la web permitiendo con la interactividad superar la apatía por el conocimiento promovida por los malos profesores y peores instituciones. Este aporte de la tecnología de la electrónica digital y los sistemas de información, aunada con los criterios arquitectónicos de espacio y confort con que se diseñan y construyen las nuevas bibliotecas, hacen que este puerto del conocimiento nos permita zarpar con un libro, de esta tierra que nos atraca, hacia mundos insospechados y maravillosos, al reino de la verdad y la fantasía.
En estos tiempos que no dejan de ser difíciles, cuando sigue siendo esquivo el lujo de un libro propio, es reconfortante encontrar una sala de lectura como la de la biblioteca de Comfama donde se siente un cierto calorcito, y no de la chimenea que aun no se enciende, como si el de la compañía de tan selectos libros, de tan buena edición y presentación, que es inevitable pensar que con esa máquina de papel en las manos, tengamos la posibilidad mágica de viajar a los tiempos míticos de la Odisea, a los misteriosos del Asno de Oro, a los épicos de Mio Cid, a los dantescos de la Comedia, a los caballerescos, a los quijotescos, en fin, a las miliunochescas historias de héroes, villanos e hidalgos; y que al final de ese sueño donde fuimos alguna vez caballeros derrotados, podamos volver reconfortados a la dura realidad y seguir ejerciendo,heroicamente, el destino de un humilde pastor de cabras.